COMENTARIOS AL PROYECTO DE IRPF
La rebaja de sociedades costará hasta 2.500 millones y la de IRPF 2.000 millones a las arcas públicas. La reforma fiscal de gobierno baja un 20% los impuestos a las empresas y un 6% a los ciudadanos. (11/03/2006, Carlos Segovia, Baltasar Montaño, El Mundo)

 
 
 

La reforma fiscal prometida por el PSOE en la campaña electoral se salda con un mayor esfuerzo de rebaja de impuestos a las empresas que a los ciudadanos. Según el proyecto de ley acordado ayer por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, la rebaja media del Impuesto de Sociedades será del 20% y la del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), del 6%. Para los contribuyentes con rentas más bajas, el recorte medio será del 17%.

La rebaja del Impuesto de Sociedades será gradual en cinco años, mientras que los ciudadanos la notarán ya en la declaración de 2008. Pero la primera costará hasta 2.500 millones de euros a las arcas públicas mientras que la del IRPF, unos 2.000 millones, según los cálculos difundidos ayer por el vicepresidente segundo, Pedro Solbes.

¿Con qué argumentos puede el Gobierno socialista hacer un mayor esfuerzo financiero en favor de las empresas que de los ciudadanos? Solbes explicó que en la actual fase del ciclo económico es «mucho más razonable que la mayor bajada tributaria de la reforma fiscal se concentre en el Impuesto de Sociedades y no en el IRPF». Explicó que si rebajaran más los impuestos a los ciudadanos, estos aumentarían su consumo, lo que propiciaría «un recalentamiento de la demanda interna». Además, apuntó que el Gobierno ha conseguido el primer superávit de las cuentas públicas de la historia de la democracia española, pero que sólo se puede dedicar una parte de ese colchón al IRPF, porque sería arriesgado para el Estado perder excesivamente ingresos de forma permanente, por si en el futuro llega una peor situación económica.

Además, señaló que una apuesta por las empresas es también buena para los ciudadanos. «Las empresas no están formadas por extraterrestres, generan inversión y empleo», subrayó.

El vicepresidente justifica la decisión para que evitar un recalentamiento de la economía española

El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, ya afirmó el pasado enero que hubiera querido que Solbes afrontara una reforma «más ambiciosa» y que esperaba que no fuera la última. Pero ya no habrá tiempo en esta legislatura. Ayer, Blanco guardó silencio.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Solbes presumió de que su proyecto supone el primer recorte del impuesto de Sociedades. «El Partido Popular, que ahora dice que es necesario, nunca tomó esa decisión en ocho años de Gobierno», afirmó el vicepresidente.

El plan inicial de Solbes, anunciado el pasado enero, era que la rebaja del IRPF y la de Sociedades tuvieran un coste similar para las arcas públicas. Pero la presión de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y de importantes grupos españoles, incluido el sector fabricante de automóviles, ha obligado a Solbes a realizar un esfuerzo mayor en Sociedades.

El resultado es que el tipo general del Impuesto baja del 35% al 30% en un proceso gradual hasta 2011. Pero, al contrario que en el Anteproyecto de enero, las empresas podrán paralelamente seguir beneficiándose de importantes deducciones. Entre ellas, la que afecta a las inversiones en Investigación, Desarrollo e Innovación.

Solbes amplía hasta 2014 los incentivos a exportaciones de libros y producción audiovisual

Los empresarios podrán optar entre mantener esta deducción hasta 2012 o, de forma permanente, una rebaja del 40% de las cuotas de la Seguridad Social para que contraten personal investigador. Solbes señaló que esta fórmula, inédita en España, ha sido aplicada con éxito en Holanda y países nórdicos.

El vicepresidente segundo mantiene también, en este caso en un periodo ampliado hasta 2014, los incentivos fiscales relacionados con lo que él llamó «la excepción cultural». Detalló que se trata de mantener deducciones a las exportadoras de libros y a la producción de obras cinematográficas.

También mantiene la deducción para «actividades de mecenazgo» de «gastos de publicidad y propaganda en acontecimientos de especial interés».

Solbes aseguró, en todo caso, que las deducciones bajarán al mismo ritmo que lo haga el tipo general y que, aunque el recorte medio sea del 20%, «beneficiará especialmente a las pequeñas y medianas empresas». De hecho, las llamadas pymes verán reducido su tipo actual del 30% al 25%, también de forma gradual.

Antes de que el jefe del aparato económico del Gobierno explicara las reformas, la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, hizo una introducción asegurando que el Gobierno perseguía el objetivo de rebajar la presión fiscal. Solbes aclaró posteriormente que el objetivo es más bien «evitar el incremento de la presión fiscal a lo largo del ciclo económico». Es decir, no bajar, sino mantener.

El vicepresidente segundo admitió que la tramitiación parlamentaria de su reforma fiscal puede introducir nuevos cambios. El Gobierno no tiene mayoría y precisa el apoyo de parlamentarios más a su izquierda para que salga adelante. «Es un decretazo fiscal», avanzó ayer el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares.

El Consejo de Ministros acordó ayer nombrar a Carlos Ocaña Pérez de Tudela secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, en sustitución de Miguel Angel Fernández Ordóñez, que ha entrado en el Consejo del Banco de España.