COMENTARIOS AL PROYECTO DE IRPF
Golpe fiscal a las pensiones de empresa (28/03/2006, C.Cuesta, Expansión)

   
 

Los planes de pensiones no dejan de acumular sustos. Si el primer anuncio de la reforma fiscal realizado por el vicepresidente Pedro Solbes supuso ya el anticipo de un considerable endurecimiento del tratamiento tributario de los sistemas privados de prevención, el texto definitivo que pretende impulsar el Ejecutivo en su paso por el Parlamento ha introducido nuevos golpes para este mecanismo de ahorro a largo plazo.

La última mala noticia que ha recibido el sector de los planes de pensiones ha sido la decisión de Economía de eliminar la deducción de un 10% en la cuota del Impuesto sobre Sociedades de la que se benefician las empresas por las aportaciones que realizan en los planes que dotan para sus empleados, es decir, en lo que se conoce como planes de empleo o planes de pensiones de empresa.

El cambio alterará, de esta manera, el artículo 43 de la actual Ley del Impuesto sobre Sociedades, un artículo introducido en la última reforma del Impuesto sobre Sociedades impulsada por el PP hace casi cinco años y que se convirtió en un fuerte aliciente para el lanzamiento de sistemas privados de pensiones en las empresas.

Los datos de evolución en el mercado español de este tipo de mecanismos son reveladores. Si en 2001, la cifra total de patrimonio invertido en estos planes se situaba en 18.837 millones de euros, a cierre de 2004, el volumen ascendía un 33% llegando a superar los 25.000 millones de euros.

La deducción que ahora parece condenada a la desaparición, además, tenía el objetivo de lanzar los planes de empleo entre los trabajadores no directivos, a la vista de que durante la década de los años noventa el único sector que se había beneficiado de las pensiones privadas de empresa era el de los altos ejecutivos de las compañías. Partiendo de esta conclusión, la deducción fue regulada de manera que sólo se pudiese aplicar en la medida que los planes de pensiones de empresa afectasen a los trabajadores con salarios inferiores a 27.000 euros, capa en la que se encuentra la gran mayoría de los empleados medios españoles, según los datos de la memoria de la Administración Tributaria.

El plan del Gobierno, ahora, pasa por ir eliminando progresivamente la deducción, de manera que si en 2006 se puede deducir un 10%, en 2007 ese porcentaje quede en el 8%; en 2008, en el 6%; en 2009, en el 4%; en 2010, se reduzca a un mero 2%; y en 2011, por fin, quede totalmente derogada.

Agravios

La lista de agravios recibidos por los planes de pensiones en esta reforma fiscal sigue, de esta manera, su suma y sigue. Si con la ley actualmente vigente las deducciones por los planes de pensiones que pueden aplicar los particulares en sus declaraciones de la renta anuales pueden elevarse hasta un máximo de 48.000 euros, con el nuevo sistema previsto en la reforma, tan sólo se podrán alcanzar los 10.000 euros. La causa radica en que se elimina el fuerte incremento de las desgravaciones existente ahora para los mayores de 52 años y se acaba con la posibilidad de multiplicar por dos el límite general de deducción del que aún disfrutan aquellos inversores que no sólo tienen un plan particular, sino que, además, cuentan con un segundo plan pagado por su empresa.

El resultado es un nuevo sistema que ya ha levantado las críticas de la patronal del sector (Inverco) y que ha hecho que las empresas destinadas a la creación de este tipo de productos teman que el cambio legal pueda suponer un duro golpe para el avance de los planes de pensiones.

Las empresas del sector, de hecho, ya se han puesto manos a la obra en la tarea de conseguir apoyos parlamentarios (principalmente con CiU), con el objetivo de dar la vuelta al proyecto de reforma fiscal.